Hace unos días/hoy/en unos días se conmemoró/conmemora/conmemorará(que buena palabra, por favor) el aniversario de aquella jornada de viernes en la noche en donde una banda de aproximadamente 7 (siete) zanganos sucios y asquerosos cometieron el hecho.
Fue en frente al disco de constitución. Ellos portaban dos armas, desconozco el calibre pero aseguro que metian bastante miedo. Iban en busca de elementos contundentes, como celulares, alguna pilchita y plata. Nosotros eramos 5, portabamos un licor de dulce de leche el cual fue tirado al piso por orden de los delincuentes. Palé huyó corriendo por la vereda a mas de 40 km/h. Los otros 4 quedaron allí atrapados. A uno le sustrayeron su billetera. Como vieron que no habia absolutamente ningún elemento, se la devolvieron. A otro le pidieron que le de todo, y al grito de "no tengo nada, no tengo nada" le pegaron una patada en el orto. Al tercero, le pidieron sus pertenencias, accedió a dar su billetera. Tomaron $20 y se la devolvieron porque contenia documentos de gran importancia. Al último (el cual salió corriendo para intentar la heroica de palé pero lo agarraron igual) le pidieron su campera, y cuando estaba por darsela se asoma una patrulla y hace que los bandidos salgan disparando. Todo eso ocurrió en el trascurso de un minuto. Cuando llamamos a palé para ver donde estaba, ya habia llegado a la casa corriendo; un estado atlético envidiable.
Y he aquí el motivo por el cual me molesté en escribir estas líneas. En la mitad del hecho, con un arma apuntandole, y dos bándalos en sus espaldas, él esboso las siguientes palabras:
"Puedo ir a buscar el cutuleche?"
lunes, 7 de julio de 2008
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